viernes, 18 de junio de 2010

Encuentros y desencuentros (17 de junio de 2010)


En nuestro grupo de cata gustan los vinos portugueses (¿a que sí, Santiago?). No en vano el vino mejor puntuado en 2008 (con 18,77 puntazos, la mayor puntuación que hemos dado en nuestra historia a un tinto) fue Malhadinha 2004. Y otros vinos portugueses nos han hecho disfrutar a lo grande (fuera de cata ciega), como el Redoma Reserva 2003 de Niepoort o el magnífico Porto Vintage 1994 Quinta de Ervamoira de Ramos Pinto, que tomamos en la cena de navidad del 2009.
Pero no todo han sido encuentros gratos con nuestros queridos vinos portugueses. Así que aprovechando el viaje que Jose , junto a nuestros otros medios ironmanes, hizo a Lisboa para el medio ironman que sufrieron allí, en el viaje de vuelta se trajo unas botellitas de tintos portugueses. Esta vez estaba seguro que íbamos a reencontrarnos con ellos.
Dispuestos a dicho reencuentro estábamos los diez catadores que acudimos a una de las últimas catas de la temporada, antes del descanso veraniego. Antes de catar organizamos la cena de San Juan, con hoguera y todo (incluidos berberechos asados a la piedra), pero esto no lo contaremos.

Bueno, vamos a la cata. Sabíamos que había cuatro vinos del Alentejo, un Douro y un Dao, y que dos eran monovarietales de syrah. El resto eran plurivarietales con las castas tradicionales portuguesas.
En un primer momento en nariz aparecían pelín cerrados. Se fueron abriendo, sin grandes derroches, y apareciendo aromas muy diversos. En el primero dominaba la aceituna negra, el segundo aparecía con un fondo sucio, en el tercero dominaba la madera, en el cuarto la pimienta negra, en el quinto la moca, vainilla, especias y en el sexto el dulce de leche. Jose empezó a poner cara de "me están fallando estos cabrones, no es lo que me esperaba".
En boca el paisaje no mejoró mucho. Eran vinos tánicos, potentes (tal vez con un bacalao portugués los hubiéramos disfrutado más), sin defectos (salvo el segundo vino que presentaba ese fondo sucio), pero que no enamoraban (ni siquiera hacían tilín). Muy lejos de aquél Malhadinha 2004 que nos sedujo a todos.
El vino que obtuvo mejor puntuación (15,25 puntos) fue Cortes de Cima Shiraz 2003 del Alentejo. Tonino y yo protestamos amargamente por el resultado, pero no nos hicieron ni caso. El segundo (15,05 puntos) fue Quanta Terra Reserva 2004 del Douro. El tercero (14,95 puntos) era el más caro de la noche: Escultor 2006 del Alentejo. El cuarto ( 14,80 puntos) fue Cartuxa 2007 (Alentejo). El quinto (14,20 puntos) fue Vinha Paz Reserva 2006 del DAO. Y el sexto (13,50 puntos) era Vilasanta Shiraz 2008 del Alentejo. Este último vino le habíamos probado recientemente varios de los catadores y estaba mucho mejor que la botella que abrimos. ¡Mala suerte!
A estas alturas de la cata teníamos la boca como esparto y necesitábamos urgentemente comer algo. No tardaron en llegar unas navajitas, que regadas con un buen alvarinho portugués nos devolvieron la vida a las papilas gustativas. Y para culminar la noche unas carrilleras de cerdo ibérico que estaban que te mueres. (Pero nadie se murió, sino todo lo contrario). ¡ Hasta no se sabe cuando!
(Alberto)

Notas de cata (puntuación de 0 a 20 puntos)
Cortes de Cima Shiraz 2003 - 15,25 puntos

Rojo picota con buena capa. En nariz notas balsámicas, eucalipto, aceituna negra muy marcada, cirueles negras, pimienta negra. En boca da notas de regaliz, fruta negra pasificada (ciruela, mora), sabe a after-eight, chocolate negro. (Jose)
Quanta Terra Reserva 2004 - 15,05 puntos
Rojo picota cn ribete granate, capa alta, un poco apagado. Nariz cerrada, pimienta negra, con carácter. En boca amargoso, vegetal, madera. (Berta)
Escultor 2006 - 14,95 puntos
Brillante, vivo, ribete violáceo, capa media. Nariz intensa, compleja, fuerte aroma a dulce de leche, intensamente láctico. Flojo de estructura, sin demasiado cuerpo. Defrauda en boca. (Tonino)
Cartuxa 2007 - 14,80 puntos
Luminoso, brillante, rojo violeta, capa media, ribete violáceo. En nariz intensidad media, mora, madera, vainilla, especiado. En boca amargoso, astringente, tánico, largo, especiado. Vino redondo, equilibrado. (Santiago)
Vinha Paz Reserva 2006 - 14,20 puntos
Capa profunda con ribete granate, brillante, atractivo. En nariz ataque de tostados con fruta muy ligera, el fondo es de uva verde. En boca ataque correcto para terminar tánico y sin expresión, con excesos de madera joven, aromas de coco. Correcto, no llama la atención. (Paula)
Vilasanta Shiraz 2008 - 13,50 puntos
En nariz al principio puede ser atractivo por la fruta pero el fondo tiene notas de suciedad. La boca no se corresponde, es plano, sin fruta y muy corto. (Locho)

domingo, 6 de junio de 2010

¡Menos mal que nos queda la riesling! (3 de junio de 2010)

Tras el pequeño "fiasco" de la cata de pinot noir borgoñones de la pasada semana, para esta cata había preparado otro clásico: riesling alemanes. ¿Saldría igualmente escaldado del intento? Vinos seleccionados del catálogo de Coalla: un kabinett, un spätlese y tres grösses gewächs. (ver clasificación de vinos alemanes) Respecto a las añadas: cuatro 2007 y un 1991.
Para la ocasión había siete catadores, que sabían que estaban ante cinco blancos elaborados con la misma variedad y del mismo país.

Al servir los vinos se presentaron con colores muy distintos, pero muy bonitos, brillantes. A mí, que sabía cual era, me sorprendió el color del riesling 1.991: muy brillante con unos preciosos reflejos dorados.
Al empezar con la nariz, volvía A sorprender el vino A(voy a nombrar a los vinos con letras en lugar de números para no confundir con la clasificación). Dicho vino A (que era el 1.991) se presentaba complejo, con notas a hidrocarburos según Rosa (propias de la riesling), y con una frescura impresionante. ¡Hasta llegué a dudar de que se tratara realmente de un 1991!El vino B se mostraba igualmente potente, floral, fragante. El C también destacaba por su potencia, limpieza y complejidad. El D era el más flojo, aunque con un nivel muy alto. Y el E era, para mi gusto, el más complejo, el más sugerente.
Yo creo que no acabó de probar todos los vinos y ya Locho apuntó con el dedo a los riesling alemanes. Jose y Paula también. Parece que estaba claro el tema de la cata y también parecía claro que esta vez los riesling no nos iban a fallar. ¡Menos mal!
Y en boca se iban confirmando las expectativas. El A (1.991) a medida que pasaba el tiempo iba abriéndose, cambiando, sorprendiéndonos. Con una acidez muy bien integrada y una boca muy redonda este KERPEN DHRONER HOFBERG RIESLING KABINETT 1991 emocionaba. De hecho ganó con 18,07 puntos (y entrando en nuestro top 5 del año) (ver más sobre el productor).
El B era el vino con más azúcar de la noche (Spätlese)y se notaba: un vino goloso, que a primera cata atraía. Luego llegaba a empalagar un poco. Quedó en cuarto lugar. con unos nada despreciables 16,78 puntos. Era SELBACH OSTER ZELTINGER SONNENUHR SPATLESE 2007. Ver más.
El vino C también resultaba dulce en boca, pero con un dulzor más uvoso, menos cargante. Quedó tercero, con 17,14 puntos, este VAN VOLXEM WILTINGER GOTTESFUB ALTE REBEN GG 2007. Ver más.
El vino D fue el más flojo de la noche ( es un decir porque con 16,78 puntos estuvo mejor valorado que el borgoña ganador en la cata anterior). Pero quizás era el que menos destacaba aunque se presentara calido en boca, sabroso, carnoso, largo,... pero no lo suficiente. Era un SCHAFER-FROHLICH SCHLOSSB FELSENBERG GG 2007. Ver más.
Y el vino E, que quedó en segundo lugar con 17,57 puntos ( y que junto al vino A entró en nuestro top 5 del año) era para mi gusto el más elegante, complejo y sugerente de la noche. Hace tiempo que no encontraba un blanco que me acariciara el paladar, tan sedoso (goloso y fresco a la vez), y lo encontré en este KELLER RIESLING ABTSERDE GG 2007. Ver más.

Y felices con el deber de catadores hecho, nos dispusimos a acabar con unas cuantas docenas de almejas, unas a la plancha y otras con cachelos, todas igual de grandes, frescas y requetebuenas. Regadas con albariño Nanclares 2009 (invitación para celebrar el éxito de los riesling) y Viña Cubillo 2003. ¡Hasta el próximo jueves!
(Alberto)
Notas de cata (puntuación de 0 a 20 puntos)
KERPEN DHRONER HOFBERG RIESLING KABINETT 1991 - 18,07 puntos

Amarillo brillante, muy limpio, con reflejos dorados. Impresionante nariz, intensa, limpia, fragante, sugerente, cítricos (pomelo, lima), algunos tropicales (maracuyá), manzana madura. En boca salen los cítricos, pomelo, lima muy madura, yogurt de limón, monda de limones maduros, Muy buena acidez. (Jose)
KELLER RIESLING ABTSERDE GG 2007 - 17,57 puntos
Amarillo dorado, brillante, transparente. Aromas de intensidad media, afrutado, melocotón. En boca cálido, ligero, sabroso, largo, frutal. Equilibrado. (Rosa y Santiago)
VAN VOLXEM WILTINGER GOTTESFUB ALTE REBEN GG 2007 - 17,14 puntos
Amarillo dorado, brillante, intenso sin llegar a ámbar. En nariz floral, fresco, cítrico, caramelo de fruta tropical, fondo complejo, notas de frutos secos y ahumados. Intenso. En boca envolvente y estructurado, redondo por el dulzor. No muy largo. Sorprende más en nariz, aún así excelente. (Paula)
SELBACH OSTER ZELTINGER SONNENUHR SPATLESE 2007 - 16,78 puntos
Brillante, amarillo verdoso, luminoso. En nariz intenso, primera impresión ligeramente azufrada, flores blancas, limpio y elegante. En boca cálido, amplio, cítrico. Vino equilibrado entre dulce y ácido. (Locho)
SCHAFER-FROHLICH SCHLOSSB FELSENBERG GG 2007 - 16,35 puntos
Amarillo pálido, transparente y brillante. En nariz intenso y complejo, frutos secos, madera. Ataque cálido, amplio, carnoso, largo. Vino sabroso con madera bien integrada. Redondo, equilibrado, para gozarlo. (Iñigo)

viernes, 28 de mayo de 2010

¡En busca del borgoña perdido! (27 de mayo de 2010)

Para bastantes buenos catadores de vino no hay mayor placer que beber una copa de un buen borgoña (en buena compañía). Hasta ahora, en mi humilde experiencia de catador, este placer se me ha negado. Los tímidos acercamientos al borgoña habían acabado en indiferencia, sino en clara decepción. Por ello preparé una cata de cinco borgoñas de distinto precio (desde 14 euros hasta 72)y tipo (un borgoña genérico, un villages, un premier cru y dos gran crus). Tres eran de la Côte de Nuits, uno de la Côte de Beaune y otro de la Côte Chalonnaise. Cinco borgoñas y...¡un capricho!
Vamos primero con el capricho: Rose d'un jour 2008 de Mark Angeli. Un rosado muy peculiar, descalificado año tras año por el comité de cata de la AOC Rosé d'Anjou (de ahí el juego del nombre) y presente en la carta de los mejores restaurantes del mundo. Los viñedos son biodinámicos (certificado por Demeter). Elaborado con uva grolleau gris parcialmente afectada de botrytis, cuenta con 11º y bastante azúcar residual y está vinificado con una mínima intervención (sin filtrar, ni estabilizar y con mínimo sulfuroso). Y eso se notaba en la botella. ¡Vive Dios si se notaba! Turbio, muy turbio,.. y con cristales de bitartratos grandes como osos. Pero con una luminosidad preciosa. La botella atraía. ¿Que nos esperaba dentro? Todo un enigma, a la vista de las muy dispares críticas encontradas sobre el vino. Pues nos encontramos con un vino muy peculiar... e interesante. Una nariz compleja, con mermelada de fresa, frambuesa, licor de mandarina, pomelo, uvas pasas, gominolas. Y la boca densa, a la vez fresca (acidez) y dulce, largo, persistente. Deja sabor a zumo de mandarina. A mí me recordaba al mosto en bodega de una uva muy madura. Gustó a todos, a unos algo más que a otros, pero todos coincidimos en su personalidad. Discutimos sobre el momento adecuado para beberlo. Para algunos como vino de postre, para muchos como aperitivo. Cualquier momento es bueno para este Rose d'un jour 2008, ¡todo un capricho! Lo bebimos a botella descubierta y no lo puntuamos, pero si lo hubiéramos hecho habría sido el vino ganador de la noche.

Vamos con los borgoñas. Estaban abiertos desde el mediodía, para que se fuesen abriendo. Los catadores sabían que eran cinco vinos elaborados con la misma variedad y de una misma zona.
Ya sólo el color delataba a la pinot noir. Capas muy bajas y colores vivos, salvo el último vino (un 2004) con un color marrón-ocre demasiado evolucionado para su edad.
Después del paso por nuestras narices nos quedamos un poco indiferentes. Aromas medios, no especialmente complejos ni interesantes. Ninguno llama especialmente la atención. Y en boca nos llega un torrente de acidez, sobre todo en los más jóvenes.
Los vinos 3 y 4 (premier cru y gran cru) son los más equilibrados. Gustan,... pero no emocionan. Evolucionan en la copa, van abriéndose, mejorando, pero no acaban de llegar. ¡Una pena! ¡Seguiremos en la búsqueda del santo borgoña!
¿Acertaron los catadores la variedad y zona? Pues sí. Mayoritariamente se decantaron por la pinot noir. Jose e Iñigo, aunque sabían que no era posible, votaron por la caiño. Para ellos eran vinos muy parecidos a los gallegos. ¿Será la caiño, bien cultivada y elaborada, una futura pinot noir? Algún conocido enológo así lo cree. ¡El tiempo lo dirá!

Notas de cata (puntuación de 0 a 20 puntos)
Domaine Guyon Echezeaux Gran Cru 2007 - 15,56 puntos

Rojo granate, vivo, brillante. Aromas de intensidad media, especiado, con notas de pimienta, muy fino y elegante. En boca cálido, carnoso, muy buena persistencia, notas especiadas de nuevo. Vino elegante con una nariz intensa y buena persistencia en boca.
Domaine d'Adelie Mercurey Premier Cru Champs Martin 2007 - 15,06 puntos
Color púrpura tirando a teja, capa ligera. En nariz perfumado, alcohólico, algo de bollería, poca barrica, fruta. En boca largo, expresivo, equilibrado, con fruta fresca. Un vino largo y agradable.
Paul Pillot Santenay Rouge Vielles Vignes 2008 - 14,06 puntos
Rojo picota con rinbete granate, capa baja. Nariz de intensidad media, franco, anisados, balsámicos, vegetales. En boca amargoso, con un toque ahumado con notas balsámicas y vegetales. Graso y margo. Verde y amargo. Predomina su carácter varietal, una intensidad media, correcto pero que no convence ni enamora.
Domaine Arlaud Charmes Chambertin Grand Cru 2004 - 13,75 puntos
Color marrón-ocre, de capa muy baja. Aromas a uvas pasas, ciruelas maduras, especies como pimienta blanca. En boca se muestra punzante al principio, fruta en sazón, vueleven las especias, ciruelas rojas, aromas de salazón, ahumados.
Domaine Arlaud Bourgogne Roncevie 2007 - 13,62 puntos
Color rojo granate, capa baja. Aromas de intensidad media, salazones, notas a café. Ligero, astringente. Vino ligero en el que destaca demasiado el salazón y su astringencia en boca.

miércoles, 26 de mayo de 2010

I concurso de catadores (13 de mayo de 2010)

El dia 13 de mayo nos reunimos pocos catadores en el Ribeira de Fefiñáns. Ante las ausencias de muchos de los clásicos asistentes quise llevar a cabo una idea que me venía rondando la cabeza, un CONCURSO.
La idea era puntuar los aciertos de los catadores con 1 punto para quien adivinara la añada de los vinos,2 ptos para la zona vitivinícola ( 2 pto. Si adivinaban la D.O./1 pto. La región), y 3 ptos para la variedad.

La verdad es que a priori no parecía fácil llevar una buena puntuación, sin embargo esta vez estuvieron todos muy finos. Yayo ganó con una puntuación de 8,5, seguido muy de cerca por Paula con 8, Berta con 7 e Iñigo y Tonino con 4 puntos.
La experiencia gustó y habrá que repetirla en próximas ocasiones, lo malo es el tiempo que lleva puntuar, sobre todo si somos muchos.

Los vinos:
1.ABADAL 2006. D.O. PLA DE BAGÉS 15,83
Ataque de madera al principio y lácteos van por separado, goloso y corpulento en boca.
2.ENRIQUE MENDOZA PETIT VERDOT 2004 . D.O. ALICANTE 14,91
Ahumados y tostados de madera, supercorpulento en boca, capa muy profunda. Fruta negra,ciruela, mora y casís.
3.ADMIRACIÓN 2007. D.O.RIBERA DEL DUERO 14,33
Equilibrado entre la fruta y los aromas de coco y tostados. Boca correcta, pase rápido. Necesita botella.
4.CREGO E MONAGUILLO 2009 MENCIA. D.O. MONTERREI 14
Mucha fruta y juventud en nariz. Limpio, redondo. Bien elaborado.
Grosella, fresa y más frutas rojas.
5.LAS ROCAS DE S. ALEJANDRO 2004. D.O. CALATAYUD 12,33
Evolucionado, sabor metálico, lata de conserva. Fué mejorando pero no estaba en su plenitud.

lunes, 24 de mayo de 2010

GRÜNER VELTLINER (20 de mayo de 2010)

El pasado jueves estrenamos oficialmente el verano y por lo tanto la terraza de Jose, ha quedado muy mona con sus banquitos y mesa baja, y por primera vez creo que nadie ha pasado frío.

Echamos en falta al cronista oficial, pero como creo que es interesante no perder la actividad del blog intentaré explicar lo que catamos. Al no haber látigo nos saltamos la formalidad de la ficha y nos centramos en las puntuaciones.
Últimamente me ha dado por las catas monográficas, un país, una región, una variedad, y continúo con la tradición, en apariencia se trataba de 6 vinos blancos, y todos los catadores empezaron a apuntar bien: vinos de Alsacia o Alemania, variedad Riesling o Gerwuztraminer. Después del primer descarte todos quedaron perdidos y me sorprendió de que nadie mencionara Austria. Lo que si estaba claro es que los vinos eran buenos y alguno muy bueno.
Al hablar de la grüner veltliner, es casi seguro que nos estemos refiriendo a Austria, y al discutir los desconocidos vinos del país alpino, antes o después se llega a la grüner veltliner. Casta blanca, de origen incierto –como casi todas, las blancas y las tintas... aunque las últimas investigaciones la relacionan con una casta de la Valtellina llamada nebbiolo bianco- que también se cultiva en algunos otros países del este, es la más plantada en Austria (37% del viñedo total), y que produce desde los vinos ligeros típicos de los 'heurige' (bares de vinos o tabernas de Viena) que se venden por jarras, a algunos de los más serios blancos de guarda que existen en el mundo. Es una uva de 'terroir': transmite muy fácilmente las características del lugar de donde procede.
Veltliner significa en alemán 'procedente de la Valtellina', esa zona de la Italia alpina, y 'grüner' es verde, así que el nombre de la uva significa 'la valtelinesa verde'. Los austriacos dominaron la zona a comienzos del siglo XIX. El nombre Valtellina parece que procede del Valle de Teglio que era el pueblo más alto entonces de la zona alpina. Se encuentra esta uva sobre todo en la zona de la baja Austria, destacando las zonas bañadas por el Danubio, Wachau, Kamptal y Kremstal. Existe también en pequeñas proporciones en Hungría, Eslovaquia, Yugoslavia y la República Checa. Se trata de una casta blanca de maduración tardía que suele presentar notas de pomelo, lima, pera y recuerdos especiados que suelen describirse como de pimienta blanca. Puede alcanzar un grado alcohólico importante (15% sin problemas), y tiene una buena acidez, aunque normalmente menos que la riesling. Es comúnmente aceptada como La uva de Austria.
Los catadores nos dividimos en dos grupos, los que preferían la juventud y frescura de los vinos 3 y 4, y los que destacábamos la evolución en el aroma de los vinos 5 y 6. Al final de las puntuaciones ganó el vino nº 4 y quedó en segundo lugar el vino nº 6. El vino nº 3 fue el que más gusto al principio y cabe destacar su excelente relación calidad precio. Los vinos catados fueron:
GOBELSBURGER Schloss Gobelsburg - Wines - Lössterrassen - Grüner Veltliner
Nº 1 Grüner veltliner lossterrassen 2008 – 9,35 € - Puntuación 15,1
NIKOILAHOF Nikolaihof Wachau
Nº 2 Grüner Vetliner Im Weingebirge Federspiel 2007 - 19,30 € - Puntuación 15,65
SCHLOSS GOBELSBURG Schloss Gobelsburg - Quality and Tradition - Austria
Nº 3 Grüner Vetliner Lössterrassen 2008. 9,35 € - Puntuación 17,4
Nº 4 Grüner Vetliner Tradition 2006. 25,95 € - Puntuación 18,4
EMMERICH KNOLL
Nº 5 Grüner Vetliner Smaragd Ried Loibenberg 2006 -38,75 € - Puntuación 17,2
FX PICHLER Winery - F.X. PICHLER
Nº 6 Grüner Vetliner Kellerberg Dürnsteiner 2006 – 58,50 € - Puntuación 18

La terraza quedó inaugurada con su correspondiente barbacoa, Tonino nos preparo unos riquísimos berberechos en papillote sobre las brasas con un toque de ajo y limón y para terminar Picho fue el asador del cerdo ibérico.

viernes, 30 de abril de 2010

En busca de la Atlántida (29 de abril de 2010)

¡Ya están de vuelta de Lisboa nuestros medios ironmanes! Ayer eramos ocho catadores y la mitad habían participado en el Medio Ironman de Lisboa. ¡Dios mio, espero que no se pegue! Algunos estaban exultantes, otros lesionados (ya digo yo que tanto deporte no puede ser bueno). Pero bueno, ¿qué mejor cura que una buena cata?

Después del remojón en aguas atlánticas, Jose nos tenía preparada una cata de cinco vinos blancos de los que poco, o casi nada, nos dijo. Sólo que eran mayoritariamente monovarietales y que tenían un nexo común.
A la vista destaca los distintos amarillos de los vinos. En nariz también se percibe esa diferencia. El primero destaca por sus aromas afrutados, tiene una nariz bastante golosa. El segundo se muestra mucho más plano. El tercero también muestra fruta pero más tímidamente que el primero. El cuarto huele a frutos secos. A mí me recuerda al alvarinho de Anselmo Mendes, pero en pequeñito. El quinto es el más complicado, cambiante.
En boca se nota la acidez. El primer vino defrauda un poco en boca. Las expectativas que despierta la nariz se ven un poco truncadas en boca, quedándose pelín corto. El vino segundo es el más plano también en boca. El tercero está rico, pero sin mucho más. El cuarto sigue con sus frutos secos en boca, y despertando controversias. A unos gusta y a otros no. Y el quinto tenía la boca más completa de la noche, para mi gusto. Graso, amplio... pero a mis compañeros no gustó mucho.
¿Dónde estamos? Nos pregunta Jose. En general nos parecen vinos cercanos, nos resultan familiares. "Vinos atlánticos", dice Iñigo. Efectivamente, Jose ratifica que lo son. ¿Habrá traído vinos de Portugal? Alguno seguro que hay, pero otros nos parecen más cercanos. Seguro que hay varios vinos gallegos. Jose nos desvela las variedades: albariño, loureiro y godello, para los monovarietales y un vino portugués que es plurivarietal.

Surgen las apuestas y son tan diversas que todos acertamos algún vino. Las sorpresas vienen con el descubrimiento de las botellas. El vino segundo que quedó en último lugar (con 15,18 puntos) era el loureiro: L-100 DAVILA 2007 de Bodegas Valmiñor (D.O. Rias Baixas). En cuarta posición quedó el vino quinto (15,68 puntos) y era el vino portugués: Garrafeira 2007 de Quinta das Bagueiras (Región de Bairrada). Tercero (15,87 puntos) fue un godello: Avanthia Godello 2008 de D.O. Valdeorras. Las mayores sorpresas fueron los dos primeros vinos. El segundo vino, con 15,93 puntos y a sólo 15 centésimas del primero, era el cuarto vino (el de los frutos secos) y era un albariño 2006... de un paisano que conoce Jose. ¡Toca reflexionar sobre ese parecido entre este vino y el Anselmo Mendes (salvadas las distancias)! ¿Y el que ganó? Pues era el primer vino, nada menos que un As Sortes 2008 (D.O. Valdeorras). ¿Sólo hay una diferencia de 15 centésimas entre As Sortes y un vino de paisano? ¡A reflexionar!

Y para entonces ya había bastante apetito, así que nos pusimos manos a la obra con unas navajitas frescas, frescas y una caldeirada de pulpo rica, rica. Mojado con un vino de Lanzarote que nos trajeron Berta y Fran: malvasía seco de la bodega Stratus. Estaba francamente bueno y no digamos nada del malvasía dulce de la misma bodega que nos tomamos con los postres. ¡Un vicio! Y bastante mejor que tanto correr, leches, que os vais a pasar de rosca de ir tan deprisa, ironmanes. ¡Hasta el próximo jueves!
Notas de cata (puntuación de 0 a 20)
As Sortes 2008 - 16,12 puntos

Dorado brillante sin ser excesivamente intenso. En nariz elegante con fondo lácteo, fresco sin mucha intensidad. En boca fresco, ácido, largo, algo sabroso. No consigue impresionar. Correcto, equilibrado, elegante pero no destaca.
Albariño 2006 - 15,93 puntos
Amarillo pajizo, algo apagado. Primera impresión un fuerte aroma a cáscara de cacahuete. Tras pasar tiempo persisten aromas a frutos secos. Muy cambiante. Cálido, graso, largo. Elegante en boca, con cierta golosidad.
Avanthia Godello 2008 - 15,87 puntos
Amarillo pálido, casi transparente. Aroma afrutado con tonos cítricos a pomelo y limón, y vegetal. Amargoso en boca, ligero. Le falta carácter.
Garrafeira 2007 - 15,68 puntos
Amarillo pajizo con reflejos verdosas. En nariz intenso, a lima, monda de limón, mentolados, frutos secos, aromas de caucho. En boca amplio, graso, punzante. Cítricos, naranja amarga, toques tropicales, litchi.
L-100 Davila 2007 - 15,18 puntos
Amarillo dorado, brillante, luminoso. En nariz poca intensidad, floral y cítricos. En boca dulce pero amargo. Ligero pero untuoso. Quizá un poco contradictorio. Correcto.

viernes, 9 de abril de 2010

Descubriendo nuevos mundos (8 de abril de 2010)

Por fin llegó la primavera, tras un largo invierno. ("De los de antes", dicen los viejos) Y con el ánimo subido nos disponemos a catar los vinos que nos han preparado Rebeca y Locho. Un blanco y cinco tintos, todos monovarietales y de una misma zona. Según Locho de bodegas top de dicha zona.

El blanco sorprende por sus aromas: frutos secos, chocolate. A varios nos recuerda los aromas de algún champagne. ¿Estaremos en Francia? Gusta mucho el blanco. En boca es denso, corpulento,... con un final demasiado corto y dulce, para mi gusto. Algunos opinamos que pudiera ser chardonay, Jose que sauvignon blanc,... al final resultó ser riesling y ganó a los tintos (con unos excelentes 17,55 puntos).
El segundo vino (y primer tinto) es el que menos gustó, aunque a un buen nivel (14.20 puntos). Dominaba la madera y en boca era un poco ligero, pero se dejaba beber muy bien. ¿Variedad? Sin comentarios.
El sexto vino era un vaho de eucalipto. Si en nariz destacaba, en boca dominaba. Aunque también tenía fruta y era largo. Pero el exceso de eucalipto le penalizó (15,05 puntos). Jose se atevió a pronosticar variedad: zifandel. ¿Acertó? ¡Hubiera sido demasiado! Era un syrah pelín rarito. Para estas alturas a unos cuantos nos parecía que estabamos en el nuevo mundo (Auatralia, Nueva Zelanda,..) ¿Razones? Pues el perfil de los vinos, el énfasis en la variedad,...los tapones de rosca.
Los vinos 3, 4 y 5 tenían un perfil muy parecido y tapones de rosca. Por la presentación (lo poco que se podía ver con la botella tapada) se podría decir que eran de la misma bodega y por su cata se podría decir que eran de la misma variedad. Ambas cosas nos la confirmó Locho. Eran los vinos que más gustaban: muy limpios en nariz, aromáticos, complejos, sin unos aromas dominantes. En boca eran cálidos, sabrosos, frutosos,... vinos que se bebían muy bien y eran muy agradables. ¿Un pero? Pero se les podía echar en falta un poco más de estructura en boca. Según Locho era algo varietal. Entonces son pinot noir, me atreví a sugerir. ¡Y lo eran! Pero para Locho no tenía merito haberlo acertado. ¡Ya te pillaré en otra!
Efectivamente eran los tres pinot noir, como también lo era el vino dos... y todos de Nueva Zelanda. Los tres vinos de rosca de la bodega Felton Road (http://www.feltonroad.com/0) y de la cosecha 2008, el blanco (2008) y el vino dos (2007) de la bodega Rippon Vineyard (http://www.rippon.co.nz/index.cfm/home) y el syrah cultivado al lado de un eucaliptal de la bodega Te MATA Estate (http://www.temata.co.nz/index.php?CID=100004) y del 2006.
Una cata muy interesante, con la que nos explicamos por qué están avanzando tanto los vinos del nuevo mundo, con unos vinos varietales, limpios, muy agradables y fáciles de beber. Cuesta muchas veces encontrar un pinot noir francés con el que disfrutar tanto a un precio comedido (entre 20 y 40 euros). ¡Hasta la próxima cata!

Aprendamos un poco de los vinos de Nueva Zelanda con lo que preparó Locho:
Nueva Zelanda, muy influenciada por el efecto moderador de todo el agua que la rodea -el mar de Tasmania al oeste, y el Pacífico al este-, es el paradigma del contraste climático entre los hemisferios norte y sur. Nada más ilustrativo de ello el hecho de que el país presenta en cada latitud respectiva un clima más fresco que su equivalente en el hemisferio norte.
Empezaremos por Central Otago, ejemplo perfecto de lo dicho, y región que con sus 45º de latitud sur, puede ser considerada la zona vitivinícola de prestigio más meridional del mundo. Su latitud corresponde a la de Burdeos en el hemisferio norte, pero mientras que en Central Otago Pinot Noir, variedad propia de climas frescos, tiene que gozar de una orientación óptima para alcanzar un buen grado de maduración, la mítica región francesa es en cambio cuna de Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc y Merlot, uvas de maduración tardía y bien adaptadas a los climas considerados cálidos. Central Otago es la región de mayor altitud en el país, y también la más continental, con constantes riesgos de helada en primavera, pero también con unos otoños extremadamente secos, lo que permite gozar de largos y tranquilos procesos de maduración de la uva. De allá emanan no pocos Pinot Gris o Riesling de altos vuelos, pero son sobre todo sus Pinot Noir los que han contribuido a situar esta región con letras de oro en el mapa vínico mundial. Vinos de estilo inconfundible, epítome de lo que se espera de todo un Pinot Noir neozelandés: una fruta particularmente exuberante y luminosa, y bravos aromas especiados y de incienso. En boca poseen una sensación dulce afrutada poco común, y unos taninos suaves, sorprendentemente maduros. Otro elemento característico es su vigorosa acidez, que contribuye a imprimir firmeza, definición y persistencia a los vinos. El excelente trabajo de los apasionados viticultores y enólogos de estas bodegas: Felton Road -¡como no!- Gibbston Valley, Carric, Craggy Range, Forrest, Lamont, Mt Difficulty, Ostler, Peregrine, Pyramid Valley, Quartz Reef, Rabbit Ranch, Rippon, Stoney Ridge y Wild Earth.
La otra gran región es Canterbury, cuyos viñedos rodean la ciudad situada en las antípodas de Barcelona, Christchurch. Canterbury es también cuna de varios de los Pinot Noir más reputados del país, pero así como en Central Otago esta variedad posee casi un monopolio de facto, en Canterbury se elabora una mayor diversidad de vinos monovarietales, en base a variedades blancas como Riesling, Sauvignon Blanc, Pinot Gris o Chardonnay. De nuevo, el principal activo desde el punto de vista de la viticultura son unos otoños de muy baja pluviometría, lo que permite esperar con templanza que las uvas presenten el punto de madurez óptimo. Hallamos aquí vinos que combinan la esencia de estos climas frescos, con la fuerza y presencia propia de los vinos del Nuevo Mundo. Aquí también, el elenco de productores es de alta enjundia: Carric, Craggy Range, Felton Road, Forrest, Gibbston Valley, Lamont, Mt Difficulty, Ostler, Peregrine y Pyramid Valle.
De entre todas estas bodegas destaca sin ligar a dudas FELTON ROAD a la que Robert Parker ha denominado "la Romanée-Conti del hemisferio sur. Sus 'single vineyard' son vinos de uva muy madura, criados en 100% madera nueva.
En la Segunda Edición del concurso de cata de vinos por parejas Vila Viniteca celebrada en el 2009 en Madrid en la fase final se cataron 3 vinos tintos: Roberto Voerzio Barolo La Serra 1999. Barolo-Italia; Harlan 1997. Napa Valley; Felton Road Cornish Point Pinot Noir 2007. Central Otago-New Zealand. Seguro que os suena alguno.
A ver quién se atreve a traer un Harlan a la cata.

TOP FIVE
Nueva Zelanda tiene 5 bodegas consideradas “PARKERIZADAS”, las bodegas que han alcanzado dicho honor son: Ata Rangi, Felton Road, Pegasus Bay, Rippon Vineyard and Winery and Te Mata Estate.

Notas de cata (puntuación de 0 a 20)
Rippon Jeunesse Riesling 2008 - 17,55 puntos

Amarillo palido brillante. Aromas a frutos secos, avellana, almendra, pan tostado, lácteos, mantequilla. En boca estructurado, untuoso, graso, voluminoso, fresco con una punta de acidez combinado con dulzor. En global un vino corpulento.
Felton Road Cornish Point Pinot Noir 2008 - 17,30 puntos
Rojo granate. Aromas de intensidad media, complejo, vainilla, especiados. No es demasiado expresivo al principio, gana expresividad. Boca muy agradable, amargoso, astringente. Boca muy agradable. Un poco corto en boca.
Felton Road Pinot Noir 2008 - 16,50 puntos
Rojo granate con capa media, luminoso. En nariz intenso, con carácter, especiado y con notas de rosa, geranio y pimienta. Es un vino cálido, amplio y carnoso. Resaltan notas balsámicas. Es un vino con carácter, muy agradable, un vino para disfrutar.
Felton Road Block 3 Pinot Noir 2008 - 16,15 puntos
Rojo granate, capa media. Nariz de intensidad media, toques a café y chocolate y frutos rojos. Ataque cálido sin aristas, sabroso. Postgusto frutal. Vino equilibrado.
Te Mata Bullnose Syrah 2006 - 15,05 puntos
Rojo cereza. Limpio y brillante. Intensos aromas de ciruelas maduras, con café, mentolados, caramelo de eucalipto, membrillo. En boca buena sensación alcohólica, frutas rojas maduras, con confitados. Largo postgusto.
Rippon Pinot Noir 2007 - 14,20 puntos
Rojo granate, apagado. Capa baja, ribete granate. Aromas medios, frutos de baya, madera. En boca ligero.