viernes, 28 de marzo de 2008

La cata de la esfinge (27 de marzo de 2008)

La primera cata tras el paréntesis de Semana Santa resultó un tanto enigmática. Nos juntamos 11 catadores/as (para ser políticamente correcto). Por fin volvimos a ver a Rebeca tras unas cuantas semanas de ausencia y Paco se apuntó de oyente. Esta vez era Esther la que se ofreció a organizar la cata y nos trajo cinco tintos y casi nada información. Sólo nos dijo que se trataba de monovarietales nacionales de tres D.O. distintas y que podía haber variedades repetidas (¡gracias por tras profusa información!).

Las primeras impresiones de los vinos nos auguró buenos presagios. La calidad era alta (de hecho tres de los vinos se han aupado al top 5 de los tintos del 2008). Silencio,... mucho silencio. Nadie se atrevía a apuntar variedades. Y Esther como una esfinge, sin ninguna expresión que nos diera pistas en toda la noche.

Jose (nuestro sumiller de cabecera) abre fuego, como siempre. En el primero identifica la mencía, a lo que me apunto yo. Iñigo indica que le suena más mediterraneo. Locho y Tonino lo ven más gallego. El segundo se muestra magnífico. Jose se lanza y no sólo se atreve con la variedad sino con la marca y se juega su honra a que es un Fagus (garnacha). ¿La perderá? A la teoría de la garnacha se apuntan Locho e Iñigo. Paula, Romina y Tonino se decantan por la mencía. ¿Serán primas hermanas la mencía y la garnacha?.

Con el tercer vino vuelven a aparecer la mencía (Paula esta que lo tira con la mencía) y la garnacha (Yayo y Jose). Tímidamente Iñigo apuesta por la tempranillo. El cuarto vino despista (y gusta) mucho. Es el más complejo. Jose mete por medio la pinot noir y Tonino y Paula se suben al carro. Locho ve más una mencía. El quinto parece que es el que menos nos gusta. Jose apunta hacia una garnacha (¿otra garnacha?). Iñigo se decanta por la shiraz y Tonino y Romina por la tempranillo. Es el único vino del que nadie piensa que sea mencía.

¿Habremos acertado algo? Lo primero es lo primero. ¿Saldra la honra de Jose indemne de esta batalla? Pues sí, el segundo vino era, efectivamente, un Fagus 2006 (D.O. Campo de Borja). Ahí le vemos todo contento con su Fagus, que quedó en segundo lugar.
El quinto vino, que quedó en último lugar, al destaparlo vemos que es otro vino de la misma bodega (Coto de Hayas 2003) y de la misma garnacha. Al destapar el primer vino, que quedó cuarto, presagiamos el misterio de la esfinge. Vuelve a ser una garnacha. ¿Serán todos los vinos de garnacha?. En esta ocasión se trata de Atteca 2006 (D.O. Calatayud). El presagio se confirma al abrir el tercer vino, que quedo en tercer lugar. Era garnacha de D.O. Rioja: Paisajes VII 2004. El ganador de la noche fué el vino cuarto: Alto Moncayo 2003 de D.O. Campo de Borja.
Meditando sobre la cata de garnachas, tan distintas y de tan buen nivel y sobre su posible coincidencia en sensaciones con la mencía que habíamos identificado en varios vinos, nos dispusimos a dar buena cuenta del guiso de carricera ibérica que había preparado la madre de Jose. ¡Dios mío,... que bueno estaba!. Hasta la próxima carricera, ...quiero decir semana!.

Notas de cata (puntuación de 1 a 20)

Alto Moncayo 2003 - 18,05 puntos

Color teja, con capa baja. Aromas de media intensidad, complejos, pomelo, frambuesa, piña, uvas pasas, ciruelas, pimienta negra, balsámicos, vainilla. Ataque amargoso, amplio, persistente, balsámico.





Fagus 2006 - 17,77 puntos

Color rojo granate. Aromas de intensidad alta, complejo, con notas de clavo, uvas pasasa y ciruelas. Cálido en boca, redondo y persistente. Un vino muy equilibrado.





Paisajes VII 2004 - 17,23 puntos
Color rojo granate, con ribete granate. Brillante y vivo. Aromas de intensidad media. Complejo, con frutas de baya (mora, frambuesa), balsámicos y madera. En boca es algo astringente, largo, destacando los balsámicos y la madera.





Atteca 2006 - 16,37 puntos

Rojo granate con ribete rosáceo. Capa media-baja. Intensidad aromática alta, ligero tostado, tabaco y frutos de baya. En boca presenta una acidez marcada, largo y sabroso y un poco tánico. Con caracter y redondo.





Coto de Hayas 2003 - 15,91 puntos
Color rojo granate con ribete granate. Transparente pero un poco apagado. denso con cuerpo. Aroma intenso, franco, cítricos, fruta tropical, pimienta negra. Equilibrado, fino. En boca: entrada a almendras amargas y postgusto con cierta astringencia. Vino muy personal con gran diferencia en nariz y en boca.

viernes, 14 de marzo de 2008

Cata de tintos de D.O. Rioja (13 de marzo de 2008)

Tras la cata especialmente interesante de la semana pasada nos reunimos nueve catadores expectantes sobre los posibles vinos a catar. Y esta semana no hubo misterio. Desde el principio nos indicó Jose que los vinos a catar eran riojas, con la uva tempranillo como dominante.
Hacía tiempo que no catabamos unos buenos riojas, por lo menos a priori, y era una buena oportunidad para que alguno de ellos entrara en nuestro podium de vinos.
Con respecto a las añadas sabíamos que había un 2001, un 2003 y tres 2004. Sin misterios que descubrir la cata predisponía a centrarnos en la valoración de cada uno de los vinos.

El color y los aromas delataron al vino de 2001. Carlos se apresuró a señalar al 5. A medida que avanzaba la cata los taninos se hacían presentes en la noche. Tanino dulce e integrado del vino1, tanino más fuerte pero agradable del 2, tanino cálido del 3 y taninos sin domar del vino 4. El vino 3 sorprendía. Tenía un color teja de un reserva pero una fruta muy presente en la nariz y un predominio tánico en boca. Un vino que a algunos les gustaba bastante y a otros muy poco. (Jarrarte 2003 de Abel Mendoza) La verdad es que en esta cata había una gran divergencia de valoraciones, sobre todo en los vinos 3 y 5. Sorprendentemente el vino 4 tuvo valoraciones muy homogéneas. Era un vino potente con una astringencia un poco dura del que todos concluimos que le faltaba botella (El Puntido 2004 de Viñedos de Páganos). El vino 1 desató menos controversia y no hubo muchos comentarios (Horizonte de Exopto 2004 de Bodegas Medrano Iraz).
Entre los dos vinos ganadores sólo hubo un céntesima de diferencia (todos los vinos estuvieron en un abanico de puntos entre 16,62 y 15,80). El segundo fué el vino 5 (el de las diferencias). Era el único 2001 y a muchos les pareció el vino más redondo (a otros entre los que me incluyo les parecía un poco más cuadrado, con alguna arista no tan agradable). Tuvo 16,61 puntos que le valen para subir al podio (San Vicente 2001 de Señorío de San Vicente). El ganador fué el vino que a mí me gusto más con una fuerte personalidad (Finca Monasterio 2004 de Barón de Ley).
Para celebrar el ascenso al podio de dos vinos de la cata, nos preparó Jose una caldeirada de pulpo para chuparse los dedos (lo que nunca sabré decir es si está mejor el pulpo o la patata y una tortilla de patata que es especialidad de la casa (que plato tan sencillo y tan esquisito, si está bien elaborada). Y con esto y un bizcocho hasta después de Semana Santa. ¡A pasarlo bien!.
Notas de cata (puntos de 1 a 20)

Finca Monasterio 2004 (16,62 puntos)
Rojo picota, brillante, con buena capa y ribete granate. Nariz intensa y compleja con fruta negra madura, ciruelas pasas, caramelo quemado. Con el paso del tiempo toques licorosos y de pastelería fina. En boca aparecen ciruelas borges con un toque de regaliz negro, especias tipo pimienta negra. Buena acidez. Goloso. Invita a un nuevo trago. Vino con un buen equilibrio y franqueza.


San Vicente 2001 (16,61 puntos)
Color teja, brillante, luminoso. Intensidad media en nariz con caracter. En boca el ataque es cálido, astringente. Untuoso, vigoroso. Postgusto largo. Un vino redondo y equilibrado.





El Puntido 2004 (16,50 puntos)

Rojo picota, brillante, vivo. Capa media. Gran intensidad aromática, complejo y con carácter. Balsámicos (mentolados) y terrosos (turba) Pasado un tiempo aparece compota y pan tostado. En boca aparece envolvente y muy largo. Amplio. Tánico. Le falta botella.




Horizonte de Exopto 2004 (16,3 puntos)
Rojo granate, brillante, con ribete violáceo. Capa media alta. Intensidad aromática media alta, con frutos de bosque y minerales. Entrada en boca cálida, fácil pero con una ligera astringencia al final. Corto pero sabroso.




Jarrarte 2003 (15,8 puntos)
Color tirando a teja, brillante con capa ligera. Sorprendé en nariz la frura. Frambuesa, cereza con fondo de madera y tabaco. En boca ataque tánico con una acidez importante. Sabroso.

viernes, 7 de marzo de 2008

¿Dónde está el Vega Sicilia? (6 de marzo de 2008)

La cata de este jueves la preparó Iñigo. Eran 6 vinos 6, de los que sólo sabíamos que eran tintos. Sólo eso sabíamos,… pero sospechábamos que habría alguno de la bodega Vega Sicilia. ¿Por qué? Pues sencillamente porque nuestro amigo es de los afortunados que tienen cupo, lo cual nos permite de vez en cuando (podría ser más habitualmente) catar estos magníficos vinos. Era más que probable que hubiera metido algún Valbuena entre los vinos a catar. Sospechábamos que podría haber algún vino extranjero pero todavía no sabíamos que un vino portugués iba a ser el gran triunfador de la noche con la puntuación más alta que hemos dado a un vino, por lo menos desde que tenemos anotaciones de las catas.
La pregunta que nos hacíamos todos era ¿dónde está el Vega Sicilia?.
Nada más empezar la cata, Jose (nuestro sabueso particular) identificó dos tempranillos (los vinos 1 y 3). Tras el primer recorrido por todos los vinos apreciamos que había mucho nivel en esta cata. Y además un vino sorprendente (el 6): potente, complejo, maduro, carnoso, amante. A algunos nos llevó a pensar en un shiraz, pero no era shiraz.
Los únicos vinos que desentonaban del nivel medio eran el 2 y el 5. El 5, que quedó en última posición era un Dão portugués: Quinta do Perdigão 2002 que presentaba una boca bastante desequilibrada. El 2 era un vino que metió Iñigo de trampilla (Montesierra crianza 2001 de D.O. Somontano).
En cuarta posición quedó el vino 4, que despistó algo. Bueno, a algunos bastante (que apostaban por un vino del Dão) y a otros menos (Tonino y yo dijimos que podría ser de Toro y Romina un Rivera de Duero). Era el Abadía Retuerta Rívola 2003 (V.T. de Castilla León).
Los tres vinos que quedaron en las primeras posiciones se mostraban estupendos. En cada vuelta que dábamos a los vinos descubriamos nuevas sensaciones. A los vinos 1 y 3 la mayoría los identificamos con tempranillos, pero no nos poníamos de acuerdo en la zona. Del vino 1, que quedó el tercero con 17 puntos, unos opinaban que era de Rioja, alguno de Toro y Tonino y Romina acertaron que era de Ribera de Duero. Y era, nada más y nada menos que nuestro buscado Valbuena 5º 2002. Un vino complejo que iba ganando según pasaba la noche. Del vino 3, Jose , Esther, Yayo y Berta opinaban que era Ribera del Duero,… y efectivamente era otro Ribera: Protos 2004. Un vino que sorprendió y que es reflejo de una buena añada 2004.
Pero vayamos al ganador. Como os decía, desde el principio nos entusiasmó. Obtuvo 18,77 puntos y un catador le dió 20 puntos (Tonino, te has pasado). El primer recuerdo que me trajo su aroma era a empanada de manzana, pero tenía muchos más. Era complejo, alternando la fruta madura con aromas mucho más frescos. En boca era estructurado, potente, pero goloso, con un tanino muy maduro. Era, era, era…Malhadinha 2004, un vino del Alentejo portugués. Un descubrimiento de Locho que anoche no pudo disfrutarlo (no te líes tanto). Un gran vino con una etiqueta muy simpática. (Olga: sin comentarios). Creo que hoy ya están unos cuantos buscado dónde comprar el vino.
Y para festejar este descubrimiento nada mejor que una caldeirada de pulpo, que el que escribe no pudo disfrutar muy a su pesar. ¡Hasta el jueves próximo!
Notas de cata (puntos de 1 a 20)


Malhadinha 2004 - Alentejo (18,77 puntos)
Alicante bouchet, aragones y cabernet Sauvignon - 14,5º
Color rojo granate vivo, con ribete violaceo. Intenso en aromas, complejo, con recuerdos a empanada de manzana, aceituna negra, ciruelas pasas, mora. Aromas de fruta muy madura acompañados de aromas frescos. En boca se muestra cálido, a la vez de estructurado, carnoso, largo, con mucha fruta mezclada con unos tostados muy integrados. Un vino redondo y con mucho carácter.



Protos 2004 (17,50 puntos)

Color rojo picota, algo apagado. Vino joven, con una intensidad media, correcto pero con poco carácter. Da notas de frutas en nariz, especialmente frambuesa y frutos secos, nuez. Equilibrado, con un deje amargoso en boca.





Valbuena 5º 2002 (17 puntos)

Rojo picota, con ribete granatoso. Limpio y sin excesiva brillantez. Aromas de fruta roja en sazón. Intensidad media-alta. Ciruela negra. Finos tostados. Especias. Al abrirse aparece fruta negra sobremadura, brioche de frutas. En boca presenta excelente acidez, fruta roja (ciruela, cereza,...), vueleve la fruta en sazón. Postgusto largo, vigoroso.



Abadía Retuerta Rívola 2003 (16,60 puntos)

Color rojo púrpura con ribete teja, de capa media. Aroma intenso y complejo. Tostados con especiados. Entrada redonda y suave para pasar a ser tánico y estructurado. Untuoso y carnoso. Un reserva con carácter.







Montesierra crianza 2001 (15,22 puntos)

Color rojo picota, con ribete granate. Capa media. Materia colorante en suspensión. Un poco apagado. Intensidad alta en nariz. Anisados que predominan sobre la fruta. Recuerdos de frutos secos, balsámicos, vainilla. En boca es cálido, pero con taninos astringentes. Postgusto largo, con predominio de balsámicos.




Quinta do Perdigão 2002 - Dão (14,75 puntos)
Rojo picota brillante, con capa media. Aromas medios en losm que predomina la resina sobre la fruta. Recuerdos balsámicos y vegetales. En boca intensidad media, con una astringencia elevada.

viernes, 29 de febrero de 2008

Cata de blancos monovarietales sin barrica... o casi (28 de febrero de 2008)

Después de la cura de humildad del jueves pasado nos juntamos 10 catadores dispuestos a recuperar nuestra autoestima.. y a darnos una mariscada de homenaje. Una persona nueva (Romina), Rosa y Santiago repetían y algunos de los de siempre que faltaban (sería por miedo).
Volvía a tocarme la preparación de la cata. Esta vez eran blancos monovarietales sin paso por barrica. O eso es lo que pretendía. Pero se me coló un intruso que en la documentación que leí no figuraba la barrica, pero que sí que pasó 8 meses en ella. No tuve la precaución de leer la contraetiqueta dónde sí lo indicaba y lo presenté como blanco sin barrica. (Bien por las etiquetas que informan sobre la elaboración del vino que estamos bebiendo, aunque algún despistado como yo no se detenga a leerlo). Pero no coló. El grupo de cata detectó rápido que ese blanco tenía barrica y en cuanto se descubrieron las botellas Berta casi me da con la botella en la cabeza.("Ves como tiene barrica...")
Las variedades presentes eran albariño, verdejo, godello, chardonay, sauvignon blanc (con barrica) y gewürztraminer. Esta última se delató rápidamente. La verdad es que erá el vino más varietal y tras algún despiste inicial al final hubo casi unanimidad. Además fué el vino que más nos gustó (muy golosón él) (Viñas del vero 2007, D.O. Somontano).

Con el albariño también se acertó bastante rápido. Menos mal que acertamos el vino de nuestra tierra. Parece que podemos ir recuperando parte de nuestro orgullo de catadores. La pena es que fué el vino peor valorado. Aromas azufrados lo relegaron a la sexta posición (Albariño de Fefiñanes 2006, D.O. Rias Baixas)

Con el resto de vinos la cosa se complicó mucho más. La sauvignon blanc despistó mucho (¡mea culpa!) y la mayoría de la gente la asoció con la chardonay (¿será por la barrica?) Solo acertó Santiago (Saxun 2005, D.O. Rueda). La chardonay despistó (esta vez ella solita) y la llamaron de todo (albariño, verdejo, godello, sauvignon blanc, gewürztraminer), de todo menos bonita y chardonay (Gramona Mas Escorpí 2007, D.O. Penedés).

Con las otras dos (verdejo y godello) se dieron todas la vueltas del mundo. Su fueron cambiando los papeles a lo largo de la cata. Que si godello, que si verdejo,... Romina fué de las primeras en identificar a las dos. Al final bastantes identificaron a la verdejo. Esther incluso pilló la marca y añada(Blanco Nieva Pie Franco 2006, D.O. Rueda). ¡Bravo por Esther! Esto sube el nivel de nuestra peña de cata. A la godello la llamaron por su nombre Berta, Romina y Esther (Louro do Bolo 2006, D.O. Valdeorras). ¿Otra vez mujeres? ¿Tendría que haber llamado a la crónica "La cata de las mujeres"? Me lo pensaré. Lo cierto es que la verdejo y godello gustaron (quedaron segunda y tercera) y a alguno nos sorprendió gratamente Louro do Bolo.

Con nuestro orgullo repuesto (hasta el próximo batacazo) nos dispusimos a darnos un homenaje a base de cigalas, centollas, empanada, zamburiñas y guiso de sepia, regado con albariño. ¡Hasta el próximo jueves!


Notas de cata (puntuación de 1 a 20)


Viñas del Vero Gewürztraminer 2007 (16,85 puntos)

Amarillo dorado con reflejos pajizos. Nariz intensa, golosa. Fruta tropical muy madura. En boca es redondo, estructurado y glicérico. Llena pero pide más. Dulzor equilibrado.






Blanco Nieva Pie Franco 2006 (16,35 puntos)

Amarillo pajizo, limpio y brillante. Aromas intensos a flores blancas (azucena), lichis con notas citricas. Acidez equilibrada, denso, amplio recorrido y persistente.







Louro do Bolo, 2006 (16,10 puntos)

Amarillo dorado brillante. Aromas de media intensidad, cítricos, algo de frutos secos, ceniza. En boca equilibrado y franco.





Saxum 2005 (15,55 puntos)

Tonos dorados intensos. Aromas cítricos, fruta blanca, flores y vainillas. Sabor con recorrido no muy persistente.






Gramona Mas Escorpí 2007 (15,50 puntos)

Amarillo paja. Fruta madura, elegante, no muy alcohólico. Sabroso, fresco y equilibrado.



Albariño de Fefiñanes 2006 (14,75 puntos)
Amarillo pajizo, brillante, limpio. Aromas intensos de cítricos, tropicales. Algo de sulfuroso. Piel de pomelo. En boca destaca el pomelo, lima y otros cítricos, piña.

viernes, 22 de febrero de 2008

La cata de la vergüenza (21 de febrero de 2008)

Era una cata esperada, ésta del 21 de febrero. Nuestro querido amigo Tonino, que últimamente frecuenta poco (todo hay que decirlo) nuestras catas, hacía de anfitrión y nos organizó una cata especial en su magnífico restaurante Pandemonium (os lo aconsejo para los que no lo conozcais). No se si atraía más la cata o la prometida cena de caza posterior. Pero de esto hablaremos luego y de cómo nos dieron torcaz por liebre. (De esto ajustaremos cuentas con Jose).
En esta ocasión había nuevos catadores, que espero que se conviertan en habituales de las catas de los jueves. En total 15 gallegos (nacidos o adoptados) sobre los que reaerá la vergüenza de no ser capaces de identificar sus tintos. Y es que Tonino nos preparó una cata ciega,.. sorda y muda, porque no nos dijo ni mú de los vinos que ibamos a catar. Bueno, lo poco que dijo nos despistó totalmente. Nos indicó que el hilo conductor erá la zona geográfica cercana para todos ellos, aunque había vinos de diversas D.O. Ya en los primeros momentos, a la vista de colores, aromas, boca, descartamos el mediterraneo.
Fuera de estos descartes el despiste era generalizado. Pocos se atrevieron a pronunciarse y los que lo hicieron vaya si se columpiaron. Apostaban por el Ebro, con vinos de Rioja, Navarra, Aragón... Se hablaba de tempranillo (uno de los vinos efectivamente tenía tempranillo), de merlot en el vino cuatro (efectivamente era coupaje de merlot y caiño), garnacha,...

Cuando Tonino nos indicó que los vinos eran gallegos-El Bierzo nos quedamos mudos. ¿Cómo habiámos sido incapaces de reconocer vinos tan cercanos? ( ¿a la vez tan lejanos?)Un manto de vergüenza nos cubrió. Pero viene bien una cura de humildad de este tipo para hacernos ver que hay que seguir prácticando duramente jueves tras jueves para que algo así no nos vuelva a pasar. Después de destapados los vinos, Carlos nos dijo que él había identificado la mencía en tres vinos. Amigo: eso se dice antes... o se calla para siempre. Otros comentaron que sí que habían encontrado acidez en los vinos (haberlo dicho antes).
Los dos vinos ganadores fueron del Bierzo: Castro Valtuille 2004 y Tilenus 2001. El tercero quedó Terra do Gargalo 2005 de D.O. Monterrey. El cuarto fué el Ribeira Sacra Algueira 2005. El último quedó Do Umia, un vino de mesa elaborado con merlot y caiño.

Para olvidar disgustos nos tenía preparada Tonino una estupenda cena. Había prometido Jose que iba a conseguir unas liebres para que Tonino las cocinara, pero nos dejo tirados (igual por eso se marchó al acabar la cata y evitar de esta manera nuestra ira). Así que Tonino nos dió torcaz por liebre, una deliciosa torcaz con arroz caldoso. Y de postre leche frita con helado (para chuparse los dedos). Para algunos la lecha frita más rica que hemos probado, por lo menos últimamente (y dejando de lado las de nuestras "mamás"). Hasta el próximo jueves.

Notas de cata (puntos: 1 a 20)



El Castro de Valtuille 2004 (15,5 puntos)

Granate teja. Capa media. Brillante. Aromas de intensidad madia-alta. Predomina el chocolate, con notas especiadas y lácticas. Intenso y largo en boca. Destaca el chocolate y los lácteos pero tiene una fuerte astringencia. Equilibrado en nariz pero en boca muy astringente.








Tilenus crianza 2001 (15,07 puntos)

Rojo rubí con bordes teja y capa baja. Partículas en suspensión. Intensidad media predominando aromas terciarios de maderas viejas. Ataque cálido, confirmando las sensaciones de madera y alcohólicas.








Terra de Gargalo 2005 (15 puntos)

Rojo rubí, con capa media-baja y ribete anaranjado. Poco brillante. Aromas de fruta madura, frambuesa, fresa, regaliz. Barrica, si la tiene poco predominante. Jarabe, sirope fresa. En boca aparece el regaliz rojo, fruta roja madura. Corto en boca. Correcto, con poca estructura. Falto de franqueza y un poco astringente.








Algueira 2005 (14,38 puntos)

Rojo cereza picota con capa media-baja. Aromas de fruta madura, frutos secos (cacahuete), algo de regaliz. En boca intensidad media con una acidez desproporcionada y toques picantes. Poca estructura y franqueza.

viernes, 8 de febrero de 2008

La cata puñetera (7 de febrero de 2008)

Con el aforo completo empieza una nueva cata, de la que al empezar ya nos dice José que es un poco puñetera (bueno, él utiliza una palabra un poco más fuerte). ¡Y vive Dios si lo era!. Cinco tintos monovarietales de añadas desde 2002 hasta 2006.
Empezamos a escudriñar aromas, ver colores, catar en boca,... y sigue el silencio general. Muy pocos comentarios. Nadie quiere mojarse. Silencio sólo roto por el consenso general sobre el vino 2 que estaba estropeado, con un fuerte tufo a pegamento (acetato de etilo). Surge alguna tímida referencia a la mencía, a la syrah, a la monastrell. Algunos colores y aromas indican que estas variedades están sobre la mesa. Pero sigue la mayoría de catadores sin pronunciarse. Pasado un buen rato Jose nos da nuevas pistas. Las variedades son: petit verdot, garnacha, mencía, syrah y monastrell.


Ahora sí que varios catadores se animan a pronunciarse y surgen las quinielas.
Hay unanimidad en adjudicar al vino 2 (el estropeado) la uva petit verdot, y así lo comprobamos al despapar las botellas: Casa de la Ermita Petit Verdot 2002 (una pena de vino, del que no haremos nota de cata pues la botella no es representativa).
Del vino 1, que quedó el cuarto clasificado con 15 puntos (sobre 20) se dijo de todo, pero sólo Iñigo y Locho acertaron la mencía. Era Xestal 2002, un mencía del Bierzo. El vino 3, que con 15,75 puntos quedó el tercero, suscitó opiniones centradas en las variedades garnacha, syrah y monastrell. Y al final erá monastrell de Alicante: Estrecho 2004. El segundo clasificado (15,79 puntos) fué el vino 4 del que bastantes acertaron que se trataba de garnacha de Rioja: Biurko 2004. Y por último, el ganador (destacado con 16,60 puntos) fué el sexto vino del que pocos acertaron que se trataba de un syrah del 2006: V'06 Valtosca de Casa Castillo (Jumilla).
La cata realmente fué muy puñetera y algunos mantas, como el que escribe, sólo acertamos un vino. No se si fué por el cabreo derivado de la falta de puntería, pero el hecho es que luego no me quedé al condumio y me perdí un guiso de chocos, mejillones, ..., mejor ni pensarlo. Hasta el próximo jueves.

Notas de cata (de 1 a 20 puntos)

V'06 Valtosca- 16,60 puntos

Rojo cereza picota con ribete violaceo. Capa alta. Limpio. Nariz donde destacanaromas a tofe, torrefactos. Pasado un tiempo aparece la fruta (fruta negra, mora). También regaliz. Sabroso, suave, sin aristas.







Biurko 2004 - 15,79 puntos
Clor rojo cereza. Poco cubierto con ribete granate. En nariz aparece frura roja madura, pimienta. En boca destaca la fruta sobremadurada, algo de especias, pastelería.








Estrecho 2004 - 15,75 puntos

Capa poco profunda, color rojo cereza un tanto desvaido. Nariz poco sobresaliente, con notas de frutos secos y canela. Corto en boca, con cierta astringencia.




Xestal 2002 - 15 puntos

Capa poco profunda. Color cereza tirando a teja. Aroma intenso a tabaco, especiado con madera. Evoluciona a fruta pasada perdiendo intensidad. En boca perdió la fruta. Permanece la astringencia ligera con toques maderizados. Correcto, pero un poco "pasado". Evolucionado por la añada.

jueves, 31 de enero de 2008

Cata de blancos fermentados en barrica (31 de enero de 2008)

Esta cata va a ser distinta. Bueno, por lo menos su crónica va a ser distinta. Vamos a ver la cata a través de los ojos de su organizador (aprovechando que el cronista y el organizador de la cata coinciden,... más o menos). Vamos a conocer los vinos antes que los catadores y veremos cómo van acertando, o metiendo la pata, en sus opiniones. Pero esto vendrá más adelante.

Organizar una cata tiene sus inconvenientes (encontrar los vinos seleccionados, comprarlos, esperar que te llegue el mensajero - vaya pesadilla con los mensajeros-, preparar algo de documentación, etc.) pero tiene dos grandes ventajas: por un lado catas los vinos que te apetece y por otro lado puedes disfrutar viendo cómo tus compañeros de cata se estrujan los sesos y... meten la pata estrepitosamente (bueno, a veces aciertan; lo reconozco).

Para esta cata me apetecía dar un repaso a algunos de los mejores blancos fermentados en barrica (¿serán los catadores capaces de destrozar estas maravillas de vinos?). Y me puse manos a la obra a seleccionarlos. Me fué muy útil la página web de Todovino, que cuenta con una selección muy buena, a mi gusto, de vinos. Y encontré todos los vinos que quería con lo cual me facilitó mucho la logística. Pero hagamos un paréntesis antes de conocer los vinos.

Como no tengo foto de la sesión de cata (¿será para evitar la vergüenza de los catadores?) he puesto una foto del grupo de cata de febrero de 2005. Una imagen para la historia. De aquel grupo de 2005 sólo estabamos tres personas en esta cata. El cronista y nuestros queridos Olga y Jose, anfitriones de A Ribeira de Fefiñans, que con su entusiasmo han conseguido que sigamos haciendo catas al día de hoy, aunque seamos nuevas personas. Y hay que reconocer que ahora tenemos más chicas (por lo de la cuota femenina supongo).




Pero volvamos con los vinos. Quería seleccionar vinos fundamentalmente varietales para ver si eramos capaces de identificar la variedad aunque vaya ensamblada con la madera. Y había que seleccionar qué variedades escogía. Supongo que a todos vendrá a la cabeza la chardonay cuando hablamos de blanco fermentado en barrica. Pues la descarté. ¿Por qué? Pues para fastidiar. Para ver cómo mis compañeros buscan la susodicha chardonay donde no la hay. Seguro que más de uno la encontrará en la albariño, o la verdejo. Ya lo veremos más adelante. Una vez descartada esta variedad había que seleccionar las variedades entre los mejores vinos. Y allí tenía que estar la albariño, la godello y la verdejo. Hay grandes vinos fermentados en barrica con estas variedades. ¿cúales seleccioné? Pues los vinos con mejores puntuaciones en las guías Peñín y Todovino: Nora da Neve 2005 (albariño) que es uno de los vinos mejor puntuados (95 puntos Peñín y tres lacres Todovino), As Sortes 2006 (godello) que lo habíamos probado en otra cata y no nos había entusiamado (era otra añada) y que tiene 94 puntos Peñín y dos lacres Todovino, Naiades 2006 (verdejo) que la había probado yo hace poco y me había gustado mucho (94 puntos Peñín y dos lacres Todovino).

Junto a estos tres pesos pesados seleccioné otros dos vinos porque me apetecía probarlos en la misma cata y por su cierto exotismo. Uno de ellos es Vinya la Calma 2002 elaborado con chenin blanc. Por su añada va a ser un contrapunto a los demás. Es un riesgo para elvino pero estoy convencido que va a mantener el tipo,... y a sorprender. Para el último vino seleccioné el único plurivarietal de la noche: Sierra Cantabria Organza 2006 (un rioja elaborado con viura, garnacha blanca y malvasía). Ya habíamos probado otros riojas blancos (Remelluri, Que bonito cacareaba,;...) pero éste todavía está inedito en nuestras catas. Los dos últimos vinos tienen 89 puntos Peñín.

Bueno, una vez presentados los vinos iremos a la cata, a divertirnos un rato. Hay premio: el que acierte todos los vinos no paga la cata.

Al descorchar los vinos estan todos los corchos perfectos, excepto uno. El tapón de Vinya La Calma 2002 no augura buenas noticias, pues está manchado de vino por fuera. Probablemente esté más oxidado de lo deseable. Y al servir la copa lo confirma su color dorado bastante subido de tono. Los demás presentan unos colores muy bonitos con una brillantez que rellama tu atención. Y los catadores se dedican a atenderlos.
Primeros acercamientos, silencio, observación... Y comienzan los comentarios tímidos sobre aromas. En general parece que los vinos gustan. Llama la atención el color de Vinya La Calma y aparecen los comentarios sobre su evolución. En boca lo confirma.
Tras un primer repaso a todos los vinos empiezan las primeras conjeturas sobre variedades. Los que más animan a decidirse son Naiades 2006 y As Sortes 2006. Del primero (verdejo de D.O. Rueda) se opina que puede ser sauvignon blanc, gewürztraminer, pero enseguida se consensúa que es un verdejo de Rueda. Del segundo (godello de D.O. Valdeorras) se acierta bastante rápido en la variedad. Incluso alguno cita As Sortes, aunque dice que en boca lo recuerda más estructurado.

Y el personal empieza a buscar la susodicha chardonay (¿que os había dicho?). Y la encuentran en Nora da Neve 2005 y sobre todo en Organza 2006 y Vinya La Calma 2002. Estos tres vinos dan mucho trabajo a los catadores. Nora da Neve (albariño de D.O. Rías Baixas) despista mucho al principio. En una mesa de cata compuesta, entre otros, por varios bodegueros de Rias Baixas parece que no se identifica a la albariño. Pero las posiciones se van acercando. Al principio se barajó la posibilidad del plurivarietal, se sugirió que fuera un Ribeiro, pero al final la mayoría se decanta por un albariño Rias Baixas. Y una vez dicho esto sale el nombre de Nora da Neve. La verdad que es un albariño muy diferente. El Sierra Cantabria Organza 2006 (plurivarietal de D.O. Rioja, mayoritariamente viura) es el que más sugiere a la chardonay, por goleada. Pero a la cuarta vuelta( o quinta, sexta...) dos catadores ponen encima de la mesa a la viura. Incluso Jose (es su cuarto acierto de la noche y se acerca al premio) identifica la malvasía. La verdad es que este chico promete. Con el que no puede es con Vinya la Calma 2002 (chenin blanc de D.O. Penedés). Ni él ni nadie. Se habló de viognier, chardonay, plurivarietal, incluso albariño. En cualquier caso su alto grado de evolución es lo que domina a nivel sensorial y dificulta cualquier identificación.

Bueno, la cata ha llegado a su final, con un resultado bastante bueno. La mayoría identificó dos vinos, bastantes acertaron tres y uno dió con cuatro, y todos lo pasamos muy bien y después nos despachamos unas almejas con cachelos para reponer fuerzas después de tanto desgaste. ¡Hasta la próxima cata!

Notas de cata (puntuación sobre 20)



Nora da Neve 2005 (16,22 puntos)


Amarillo dorado. Limpio y brillante. Nariz muy sugerente. Piel de pomelo, limón. Cítricos. Madera con finos tostados. En boca ligeramente sedoso, con fruta tropical (piña, papaya).









As Sortes 2006 (16 puntos)

Amarillo con tonos limón. Intensidad aromática alta. Frutal y hierba recién cortada. Madera sutil para resaltar la variedad. En boca es sabroso, sin aristas. Largo. Amargor tipíco de la variedad.











Naiades 2006 (16,67 puntos)

Amarillo dorado muy limpio. En nariz presenta una madera sutil, es afrutado, con la madera muy bien integrada. En boca sabroso y untuoso, con toques de madera muy agradable y equilibrada con la fruta.









Sierra Cantabria Organza 2006 (15,83 puntos)


Amarillo paja dorado. Intensidad aromática alta. Toques a orejones, madera de cedro, anís. En boca es seco y muy cremoso, con acidez muy compensada. La barrica le comunica un buen cuerpo. Vino muy equilibrado.






Vinya la Calma 2002 (13.62 puntos)

Amarillo dorado. Nariz de intensidad media. Aromas de ligera evolución con notas tostadas. Boca elegante con un fondo de cítricos. Vino ligeramente evolucionado.
Probablamente la botella haya tenido un problema de oxidación.